Pueblo Harakbut revela los resultados de su autocenso
MGT, 8 de enero, 2026.- La Nación Harakbut no solo ha llevado adelante el primer autocenso indígena en Perú, sino que recientemente ha presentado los resultados de esta iniciativa.
“No queremos ser objeto de marginación ni homicidio estadístico”, sentenció Antonio Iviche, opo de la Nación Harakbut. Esto en relación al subregistro que existe entre la población indígena, lo cual termina por invisibilizarlos.
Por ello, los harakbut revelaron qué los motivó a realizar un autocenso comunitario, una iniciativa que no solo aspira al conteo estadístico sino también al reconocimiento de sus resultados a la luz de las prioridades establecidas por ellos mismos como pueblo.

Jaime Corisepa. Nación Harakbut. Imagen: Servindi.
Planificado desde el territorio
El 29 de diciembre una delegación de 17 líderes indígenas representantes de diversas comunidades del territorio harakbut llegó a Lima para presentar los resultados del primer autocenso indígena realizado en Perú.
Esta iniciativa pionera entre los pueblos indígenas levanta, gestiona y controla directamente la información poblacional, territorial y sociocultural del pueblo Harakbut, a través de un proceso de autocenso comunitario.
“La información la hemos hecho nosotros mismos. Nos ha permitido visibilizar nuestra cultura, nuestro territorio y cómo el Estado, a través de leyes impuestas, nos ha fraccionado como pueblos y nos ha reducido a comunidades nativas”, explicó Antonio Iviche.
Por su parte, el opo Jaime Corisepa sostuvo que el autocenso harakbut es una estrategia que fortalece su proceso de autogobierno y que a la vez refleja la conexión espiritual del pueblo con el territorio.
Por ello, el proceso censal fue liderado desde sus inicios por la Nación Harakbut, con participación directa de sus autoridades quienes condujeron las brigadas de censistas indígenas de las comunidades que conforman su territorio.
Esta conducción, así como las estrategias desplegadas encabezadas por sus líderes, contó con el acompañamiento técnico de expertos estadísticos para garantizar un proceso acorde a estándares estadísticos internacionales.

El autocenso y hallazgos
Durante el segundo semestre del 2025 la Nación Harakbut se embarcó en el operativo censal comunitario.
El levantamiento abarcó 11 comunidades distribuidas en las regiones de Madre de Dios y Cusco, obteniéndose información a partir de una cédula censal estructurada y alineada conceptualmente a los instrumentos oficiales.
Esta incluyó módulos como organización comunitaria, población, territorio ancestral, acceso a servicios básicos, actividades económicas, prácticas productivas, gobernanza y riesgos territoriales.
Entre los hallazgos más importantes podemos señalar que el total de población es de 2.546 personas, de las cuales 2.179 son residentes, 182 población no comunera residente y 185 comuneros que viven fuera.
Asimismo, que el 100% de las comunidades censadas se encuentra formalmente reconocida y cuenta con estructura organizativa comunal vigente, registrándose en la totalidad de estas la existencia de junta directiva comunal, con cargos definidos y mecanismos de representación interna.
Cabe remarcar que el 100% de las comunidades reconoce al Gobierno Autónomo de la Nación Harakbut como su máxima instancia de autogobierno, consolidando una visión territorial unificada.
De otro lado, respecto a la afectación por problemas ambientales, territoriales y socioeconómicos, se verificó que el 100% de las comunidades registra al menos un problema, siendo la falta de empleo (8 comunidades) y la minería informal (7 comunidades) los más frecuentemente reportados.
Asimismo, el 100% de las comunidades declaró la presencia de proyectos y actividades identificadas como amenazas al territorio ancestral. El 81,8% de las comunidades señala la construcción de carreteras como una amenaza; el 72,7% proyectos gasíferos y el 54,5% el tren eléctrico.
Estas actividades o proyectos son identificados como vectores de invasión más que de desarrollo. Por otra parte, el 72,7% de las comunidades declara conflictos relacionados con el manejo y uso del agua.
El autocenso también registró información sobre flora y fauna silvestre, identificando a las especies en mayor peligro, aportando de esta manera a recabar información sobre riesgos y situación de la biodiversidad.
Estos y otros aspectos fueron expuestos por el antropólogo Jorge Servín, exfuncionario del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) y especialista de amplia experiencia en censos, quien acompañó el proceso al lado de los harakbut.
Servín destacó que el autocenso es un instrumento realizado bajo el enfoque del derecho colectivo, el cual suma al proceso de los censos nacionales, animando a su vez a que esta experiencia sea vista como un desafío desde las instituciones estatales.
Primeras reacciones
Los resultados fueron expuestos ante el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), así como representantes de sectores como educación, investigadores, organizaciones indígenas y miembros de la sociedad civil y cooperación internacional.
Desde el INEI, Silvia Cáceres, responsable del Censo de Comunidades Indígenas 2025, señaló que la información recogida por el autocenso tiene un valor estratégico para la institución.
Asimismo, refirió que dichos datos «van permitir una comparabilidad», ello con miras a cuando se conozcan los próximos resultados de los Censos 2025.
La funcionaria también señaló que el autocenso es una herramienta poderosa para una planificación comunitaria y un insumo relevante para la formulación de políticas interculturales.

Por su parte Carolina Cavada, de la CEPAL, indicó que muchas veces el formalismo estadístico puede contraponerse a estos procesos sin entenderse “la flexibilidad metodológica como un valor añadido necesario que es perfectamente compatible”.
La especialista destacó que el autocenso es también un ejercicio de fortalecimiento de la institucionalidad para la Nación Harakbut.
Buscando incidencia
Los representantes de la Nación Harakbut dejaron en claro que el autocenso no compite con otros censos, sino que complementan la información de los ya existentes.
Asimismo, remarcaron que este es el inicio hacia un camino de incidencia para que más sectores conozcan la experiencia y los resultados, y que estos sean reconocidos y usados para la construcción de políticas públicas.
“El autocenso es un acto concreto del derecho a la libre determinación. Ahora lo que viene es un proceso de incidencia política fuerte para que estos resultados se traduzcan en políticas públicas”, puntualizó Ismael Vega, de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
Con información de Servindi.
